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Tratamiento de lesiones preinvasoras del cérvix con láser: tecnología al servicio de la prevención


Tratamiento de lesiones preinvasoras del cérvix con láser

Tratamiento de lesiones preinvasoras del cérvix con láser: tecnología al servicio de la prevención

Introducción El cáncer cervicouterino es una de las neoplasias más prevenibles cuando se detecta en etapas tempranas. Las lesiones preinvasoras del cuello uterino, también llamadas lesiones intraepiteliales, pueden tratarse de forma efectiva antes de que progresen a cáncer. Una de las alternativas más modernas y eficaces es el tratamiento con láser. En este artículo explicamos en qué consiste, cuándo se indica y qué beneficios ofrece.


¿Qué son las lesiones preinvasoras del cuello uterino? Son alteraciones celulares del epitelio del cuello uterino que aún no han invadido tejidos profundos. Se clasifican como:

  • NIC I (Neoplasia Intraepitelial Cervical leve): generalmente transitoria.

  • NIC II y III (moderada a severa): con mayor riesgo de progresión a cáncer.

  • Lesión escamosa intraepitelial de alto grado (HSIL): según la clasificación Bethesda, requiere tratamiento oportuno.

Estas lesiones suelen detectarse por citología cervical (Papanicolaou) y confirmarse mediante colposcopia y biopsia dirigida.


¿Qué es el tratamiento con láser de cérvix? Es una técnica ambulatoria que utiliza un rayo láser de CO₂ o Nd:YAG para eliminar el tejido anormal del cuello uterino de manera precisa, sin afectar los tejidos circundantes. Permite vaporizar o escindir selectivamente las zonas comprometidas.


Indicaciones del tratamiento con láser

  • Lesiones de alto grado (NIC II–III, HSIL) confirmadas por biopsia.

  • Persistencia de lesiones leves (NIC I) durante más de 24 meses.

  • Lesiones visibles y accesibles por colposcopia.

  • Pacientes que desean conservar la función cervical y la fertilidad.

  • Casos seleccionados en pacientes jóvenes o nuligestas.


¿Cómo se realiza el procedimiento?

  • Se lleva a cabo en consultorio o unidad ambulatoria.

  • Se coloca un espéculo vaginal y se anestesia localmente el cuello uterino.

  • El láser se aplica directamente sobre la lesión, vaporizando las capas alteradas.

  • No requiere incisiones ni suturas.

  • Duración: entre 10 y 20 minutos.


Ventajas del láser frente a otros tratamientos (crioterapia, LEEP, conización)

  • Alta precisión y control del tejido tratado.

  • Mínimo daño colateral.

  • Menor riesgo de sangrado o cicatrización excesiva.

  • Preservación de la anatomía cervical.

  • Recuperación más rápida.

  • Útil en zonas de difícil acceso o lesiones múltiples.


Cuidados post-procedimiento

  • Reposo relativo por 24–48 horas.

  • Evitar relaciones sexuales, tampones o duchas vaginales durante 3–4 semanas.

  • Es normal una secreción vaginal acuosa o sanguinolenta leve.

  • Control ginecológico programado para seguimiento citológico y colposcópico.


¿Existen riesgos? Es un procedimiento seguro cuando es realizado por especialistas capacitados. Entre los eventos poco frecuentes se encuentran:

  • Infección local.

  • Sangrado persistente.

  • Estenosis cervical (muy rara).

  • Recurrencia de la lesión (se vigila en controles posteriores).


Conclusión El tratamiento con láser para lesiones preinvasoras del cuello uterino representa una opción segura, eficaz y conservadora, especialmente para mujeres jóvenes. Su éxito depende de una adecuada evaluación previa, diagnóstico preciso y seguimiento continuo. La Dra. Delia Durán cuenta con la tecnología, experiencia y sensibilidad necesarias para acompañarte en este proceso preventivo.

Agenda tu colposcopia o revisión citológica. Prevenir es actuar a tiempo.

 
 
 

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